Pilar básico en nuestra formación como catequistas es el crecimiento de nuestro ser como persona. Continuando el camino iniciado en el grado anterior, ahora vamos a abordar otros aspectos del crecimiento humano al que Dios nos invita a cada uno de nosotros.

El punto de partida del presente módulo es la pregunta: ¿hay una epiritualidad específica para el catequista o bastaría con la espiritualidad común a todos los cristianos?

Hemos visto que ser catequista es una vocación en respuesta al llamado de Dios. En este segundo libro queremos seguir fortaleciendo el discipulado misionero del catequista en tres aspectos nuevos e importantes como son:

1.- El sentido de pertenencia significa arraigo a algo que consideramos importante.

2.- Testigo es aquel que puede afirmar o asegurar una cosa.

3.- Un agente es una persona física o jurídica a la que se le han dado poderes para actuar en nombre de alguien.